Con aprecio para mi familia, amigos, amigas, sacerdotes, Obispos, profesores, conocidos, y a cada persona de buena voluntad que me apoyó para mi etapa de estudio desde el agosto de 2004 al julio de 2007. Les escribo a cada uno, y creo no bastan estas letras para expresar mi gratitud. Dios me brindó la oportunidad de continuar mis estudios, de experimentar otras fronteras, convivir con amigos de otras culturas, reir, jugar, soñar, viajar y sobre todo, de crecer en la fe. Terminé la etapa encomendada, pudiendo obtener un Bachillerato en Sociología y una Licenciatura en Comunicación Social. Tuve momentos de alegría y otros de confusión y tristeza. Creo que de todo se aprende, al menos, estoy convencido de aprender hasta que Dios nos llame a su presencia. Bendito sea el Señor, ahora continuar. Me sigo encomendando a sus oraciones. Y en lo que les pueda apoyar, estoy a sus órdenes y servicio. Animo en todo, y sepan que tienen un lugar en mi corazón, lo saben bien. Mil bendiciones para ti.